La Guardia Civil ha detenido a cinco personas, una de ellas menor de edad, acusadas de formar parte de una organización criminal que trasladaba a jóvenes extranjeras tuteladas desde centros de acogida hasta Francia, donde las explotaban sexualmente. La investigación se inició tras el testimonio de una víctima que logró regresar a España.
La Guardia Civil ha desarticulado en Gran Canaria una red criminal que se dedicaba a captar a menores extranjeras no acompañadas para explotarlas sexualmente en Francia. La organización, que operaba con un alto grado de planificación, ha sido desmantelada tras una investigación iniciada a raíz del testimonio de una de las víctimas.
La menor, que se encontraba bajo la tutela de la administración, logró regresar a España desde Francia. En su declaración ante los agentes de la Unidad Central Operativa, relató cómo la red la había contactado mientras residía en un centro de acogida en el archipiélago canario.
La estrategia de captación
Los miembros de la organización aprovechaban la situación de vulnerabilidad de las jóvenes. Su falta de arraigo en el país, su juventud y sus dificultades idiomáticas eran factores que la red utilizaba para ganarse su confianza. El gancho era siempre el mismo: una oferta falsa de trabajo en la Península.
La estructura de la red estaba perfectamente definida. Algunos de sus miembros, incluida una menor que se encontraba en uno de los centros de acogida, se encargaban de contactar y captar a las víctimas. Una vez que la menor aceptaba la oferta, otros integrantes de la organización asumían el control.
El traslado a Francia
Los captadores gestionaban documentación de identidad o de viaje falsa. Compraban los billetes de avión y acompañaban a las menores hasta el aeropuerto. Su objetivo era asegurar su salida del archipiélago sin levantar sospechas.
Las víctimas eran trasladadas primero a la Península. Desde allí, la red las enviaba a Francia, donde eran sometidas a explotación sexual. La organización contaba con contactos en el país galo que facilitaban la acogida y el control de las menores.
La investigación, que se mantiene abierta, ha permitido la detención de cinco personas. Una de ellas es menor de edad. También se ha logrado la liberación de dos víctimas que se encontraban en situación de explotación.
Los registros y el material incautado
Durante los registros, realizados el pasado 29 de julio, los agentes intervinieron terminales móviles, dispositivos electrónicos y dinero en efectivo. La banda utilizaba estos recursos para financiar su actividad delictiva y para mantener el control sobre las víctimas.
La Guardia Civil no descarta que haya más víctimas y más miembros de la red implicados. La investigación continúa abierta y las autoridades han hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana para localizar posibles casos similares.
Este caso pone de manifiesto la vulnerabilidad de los menores extranjeros no acompañados que residen en centros de acogida en España. Las autoridades han insistido en la necesidad de reforzar los mecanismos de protección y de vigilancia para evitar que este tipo de redes puedan seguir operando.



