El fútbol ibérico se enfrenta a sí mismo. La selección de Luis de la Fuente y el equipo de Roberto Martínez se verán las caras el próximo 6 de julio en Dallas, después de que ambos resolvieran sus respectivos partidos de dieciseisavos con finales muy distintos. Portugal necesitó un gol de Gonçalo Ramos en el minuto 94 para tumbar a una Croacia que se despidió con la cabeza alta y con Luka Modric abrazado a su último latido mundialista. España, sin embargo, no tuvo que forzar la máquina: 3-0 a Austria con un doblete de Mikel Oyarzabal y una exhibición de Marc Cucurella desde la banda izquierda.
Dos caras de una misma moneda
Portugal sufrió. España gozó. Y ambos están en octavos. El contraste entre los dos caminos hacia la siguiente ronda no podría ser más evidente. Mientras los lusitanos sudaron hasta el último segundo en un partido que acumuló 18 minutos de tiempo añadido y tres goles anulados por fuera de juego, los españoles resolvieron su compromiso con la autoridad de quien sabe que tiene margen para administrar esfuerzos.
Pero el torneo no premia el sufrimiento ni el brillo. Solo el resultado. Y el resultado dice que España y Portugal se verán las caras en el AT&T Stadium de Dallas el próximo 6 de julio, en lo que ya se anuncia como uno de los partidos más esperados del Mundial.
El último baile de Modric
Hubo un momento, en el minuto 81, en el que Roberto Martínez retiró a Cristiano Ronaldo. Las cámaras captaron su rostro: gesto hundido, mirada perdida, la desolación de quien siente que el tiempo le escapa. Pero si hay una imagen que resume el peso emocional de la noche, esa pertenece a Luka Modric. A sus 40 años, el centrocampista croata vivió su último partido mundialista. La derrota cierra un ciclo que comenzó en Brasil 2014 y que tuvo su cénit en la final de Rusia 2018.
Modric se retiró del césped sin estridencias, sin aspavientos. Pero su adiós fue el más elocuente de todos. Croacia se va del torneo, pero deja una generación que ha marcado la historia del fútbol balcánico.
Ronaldo, el eterno contendiente
Portugal, sin embargo, sigue adelante. Y lo hace gracias a la persistencia de un hombre que, a sus 41 años, sigue siendo el faro de su selección. El penalti que transformó Ronaldo en el minuto 60 fue su primer gol en una fase eliminatoria de un Mundial, rompiendo una sequía que se alargaba desde 2006.
Pero el héroe de la noche fue otro. Gonçalo Ramos, que entró en el minuto 81 en sustitución de Ronaldo, cabeceó un centro de Rafael Leão en el minuto 94 para darle la victoria a Portugal. Un gol que desató la locura en el banquillo portugués y el llanto en el vestuario croata.
España, sin desgaste y con el equipo en plenitud
Mientras Portugal sufría, España gestionaba. La Roja dominó a Austria de principio a fin en Los Ángeles, sin necesidad de forzar el ritmo. El primer gol tardó en llegar hasta el minuto 36, cuando Marc Cucurella asistió a Mikel Oyarzabal para inaugurar el marcador. Pedro Porro amplió la ventaja con un cabezazo, y Oyarzabal cerró la cuenta en el 89 con otra asistencia de Cucurella.
Oyarzabal firmó su segundo doblete del torneo, y con cuatro goles en el Mundial se situó a solo dos de los máximos artilleros del torneo, Lionel Messi y Kylian Mbappé. España llega al duelo ante Portugal sin bajas, sin desgaste y con una confianza que invita al optimismo.
El 6 de julio, a las 21:00, en Dallas
El partido está fijado para el 6 de julio, a las 21:00 horas, en el AT&T Stadium de Dallas. España y Portugal se han enfrentado en 40 ocasiones, con un balance de 17 victorias españolas, 6 portuguesas y 17 empates. Pero nunca se habían visto las caras en una fase eliminatoria de un Mundial.
La historia está por escribir. Y el lápiz, esta vez, lo tienen los dos.




