La declaración del expresidente ante el juez Calama, en la que negó haber influido en el rescate de Plus Ultra, no ha logrado despejar las sombras que pesan sobre su figura. El magistrado sostiene que sus explicaciones «no han desvirtuado los indicios racionales de criminalidad». En el entorno de Sánchez empiezan a aflorar críticas soterradas, y algunos dirigentes socialistas ya proyectan a Pedro Sánchez como el «único referente histórico» del PSOE contemporáneo.
Madrid (España). – José Luis Rodríguez Zapatero ha sido durante años una de las figuras más protegidas del ecosistema político de Pedro Sánchez. El expresidente ha actuado como consejero, mediador internacional e interlocutor con socios complejos. Pero el «caso Plus Ultra» y la aparición de una caja fuerte con joyas tasadas en 1,3 millones de euros en su despacho de Ferraz han comenzado a erosionar esa blindaje. En Moncloa oficiosa empiezan a tomar distancia.
Críticas que emergen del silencio
De puertas para fuera, la lealtad a Zapatero se mantiene. Pero en privado, el tono ha cambiado. Fuentes del entorno gubernamental consultadas por este diario reconocen que las críticas que hasta ahora permanecían soterradas empiezan a aflorar. Algunos ministros consideran que «quien la haya hecho que la pague», mientras que otros, aunque siguen defendiendo la legalidad de los negocios del expresidente, critican desde el plano moral su implicación personal y la de sus hijas en la trama investigada.
El presidente Sánchez, que en anteriores ocasiones había salido en defensa explícita de Zapatero, evitó ayer hacerlo en el Congreso con la misma contundencia. Un silencio que en el entorno del expresidente se ha interpretado como un primer paso hacia la distancia.
«No ha desvirtuado los indicios de criminalidad»
La declaración de Zapatero ante el juez Calama no ha logrado disipar las dudas del magistrado. En su auto, Calama sostiene que las explicaciones del expresidente «no han desvirtuado los indicios racionales de criminalidad» que le sitúan como posible líder de una trama de enriquecimiento vinculada al rescate de la aerolínea Plus Ultra.
El expresidente, que ha pedido confianza en su inocencia a través de un comunicado, tendrá que esperar la decisión del juez sobre su situación procesal, mientras la Fiscalía ya ha solicitado medidas cautelares como la retirada del pasaporte o la comparecencia quincenal.
El impacto simbólico en el PSOE
El caso ha golpeado con especial dureza al PSOE. En Ferraz, predominan el desconcierto y la incredulidad. «Le matan a él y a lo que representa», resume un antiguo ministro. Zapatero es el último presidente socialista que ha gobernado España y sigue siendo una referencia para buena parte del electorado progresista. Su implicación en este caso, aunque solo sea mediática, provoca un desgaste simbólico que la dirección del partido teme.
La preocupación es especialmente intensa porque la tormenta llega en un momento de máxima fragilidad para el PSOE, que acumula varios frentes judiciales abiertos. En Ferraz, nadie quiere precipitarse, pero nadie oculta ya la inquietud.
Illa corona a Sánchez
En este contexto, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha aprovechado una intervención pública para coronar a Pedro Sánchez como «el mejor presidente que ha tenido España». Una frase que algunos interpretan como un intento de reforzar la figura del actual líder del PSOE frente al deterioro de su predecesor. El mensaje es claro: el futuro del socialismo es Sánchez, no Zapatero.
La sombra de las joyas
La imagen de la caja fuerte con joyas tasadas en 1,3 millones de euros ha tenido un impacto demoledor en la opinión pública. Aunque todo apunta a que podrían ser regalos de su etapa al frente del Gobierno, la falta de notificación al fisco ha generado un escándalo de proporciones considerables. En el PSOE admiten que «la imagen de las alhajas ha matado políticamente a Zapatero».





