Giro de guion en el Congreso de los Diputados. La Mesa de la Cámara Baja —donde el PSOE y Sumar cuentan con mayoría— ha bloqueado este martes el intento del Partido Popular y Junts per Catalunya de forzar una votación en el Pleno para instar a Pedro Sánchez a convocar elecciones generales anticipadas.
El órgano rector ha inadmitido de forma fulminante las enmiendas registradas por ambas formaciones tras concluir que el texto invade una competencia que la Constitución reserva en exclusiva al presidente del Gobierno. El movimiento evita así que la Moncloa tenga que retratarse en una votación que amenazaba con visibilizar la debilidad parlamentaria del bloque de la investidura.
El escudo constitucional de la Mesa: El artículo 112
Tanto Alberto Núñez Feijóo como Carles Puigdemont habían alineado sus estrategias en una moción destinada a censurar la «extrema debilidad» del Ejecutivo central. Junts había intentado sortear el reglamento especificando que la petición de disolver las Cortes tenía un «carácter político, sin vinculación jurídica», un redactado que el propio PP estaba dispuesto a apoyar.
Sin embargo, la Mesa ha respondido con un portazo institucional amparado en la Carta Magna:
- Invasión de competencias: El órgano ha resuelto que el Congreso no puede atribuirse facultades ajenas.
- Prerrogativa única: Bajo el paraguas del artículo 112 de la Constitución Española, se recuerda que la potestad para someterse a una cuestión de confianza o decretar el adelanto electoral pertenece única y exclusivamente al jefe del Ejecutivo.
Indignación en la oposición: Junts y PP denuncian un veto «político»
La resolución ha encendido los ánimos de la oposición, que acusa a la izquierda de utilizar las instituciones como un escudo partidista para esquivar el veredicto del hemiciclo.
Los posconvergentes tachan la decisión de «inaudita» y recuerdan un precedente reciente: en febrero de 2025, la misma Mesa sí admitió a trámite una propuesta para instar a Sánchez a una cuestión de confianza. «Queda clara la evidencia de la debilidad extrema en la que se encuentra el Gobierno, incapaz de afrontar una sencilla votación en el pleno», denuncian fuentes de la formación independentista.
Por su parte, en el entorno de Feijóo han optado por la ironía para cargar contra el criterio del órgano rector: “¿El Congreso puede aprobar mociones instando a cosas a Netanyahu pero no a Pedro Sánchez?”, lamentan fuentes populares, criticando la doble vara de medir parlamentaria.
La Moncloa se atrinchera: «Convocar elecciones no tiene sentido»
A pesar de que el veto de la Mesa le ahorra un trago amargo al Gobierno, la presión sobre la continuidad de la legislatura no deja de crecer. No es solo Junts quien da por amortizado el mandato; socios tradicionalmente más estables como el PNV también han comenzado a expresar públicamente serias dudas sobre la viabilidad de la coalición.
Pese al ruido, el discurso oficial de la Moncloa se mantiene firme en la resistencia:
- Respeto, pero continuidad: La ministra portavoz, Elma Saiz, ha rebajado la tensión asegurando que respetan la postura de Junts, pero que el Gobierno cumplirá su agenda de reformas de cara a los próximos inviernos.
- Elecciones descartadas: Fuentes gubernamentales cierran la puerta a cualquier escenario de urnas a corto plazo de forma tajante: “Convocar elecciones no tendría ningún sentido”, zanjan desde el núcleo duro de Sánchez.
Con información de La Vanguardia




