El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha confirmado este lunes que los pisos y casas se han encarecido un 12,9% durante los tres primeros meses de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Son ya 44 trimestres consecutivos de aumentos, una racha que comenzó hace más de una década y que no muestra signos de agotarse. Madrid y Baleares lideran la carrera de precios, mientras las operaciones de compraventa siguen cayendo, señal de que la demanda se topa cada vez con un mercado más inaccesible.
Madrid (España). – El sueño de la vivienda propia se aleja un poco más cada trimestre. El INE ha publicado este lunes el índice de precios de la vivienda correspondiente al primer trimestre de 2026, y los números no invitan al optimismo. El precio medio ha subido un 12,9% interanual, lo que supone el quinto trimestre consecutivo con incrementos superiores al 12%. Para hacerse una idea, en 2025 el precio medio ya había repuntado un 12,7% y todo apunta a que 2026 seguirá por la misma senda.
Once años de subidas y un contexto de escasez
La cifra de 44 trimestres al alza no es menor. Equivale a once años completos de incrementos ininterrumpidos. El último trimestre en el que la vivienda bajó de precio fue a finales de 2014. Desde entonces, el mercado no ha hecho más que calentarse. Las causas son conocidas: poca oferta, mucha demanda, materiales de construcción más caros y una inflación que ha empujado los costes de todo lo que rodea a una casa, desde la mano de obra hasta los impuestos.
El INE señala un dato revelador: las operaciones de compraventa siguen cayendo. En marzo bajaron un 2,2% interanual, con 61.295 transacciones. Enero y febrero también fueron negativos (-5% y -0,5% respectivamente). Esto significa que la gente sigue queriendo comprar, pero cada vez puede hacerlo menos. El mercado se ralentiza no por falta de interés, sino por falta de posibilidad.
Madrid y Baleares, los techos de precio
No todas las comunidades autónomas suben igual. Las más tensionadas son las que ya partían de precios altos. La Comunidad de Madrid y las Islas Baleares encabezan el ranking de las viviendas más caras de España. En ambas regiones, la presión turística, la escasez de suelo y la demanda extranjera han disparado los números. Les siguen de cerca el País Vasco, Cataluña y la costa mediterránea, donde los precios también han escalado por encima de la media nacional.
La buena noticia (relativa) es que ninguna región se libra de la subida. El INE ha confirmado que el precio ha aumentado en todas las comunidades autónomas. Algunas más, otras menos, pero el diagnóstico es uniforme: el acceso a la vivienda es cada vez más complicado en cualquier punto del mapa.
Vivienda nueva vs. segunda mano: las dos suben igual
Tanto los pisos recién construidos como los que ya tienen unos años encima han aumentado su precio. Los datos del INE muestran que ambos segmentos subieron un 3,5% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el último trimestre de 2025. No hay refugio en la segunda mano: comprar una casa con décadas de antigüedad es casi tan caro como estrenar una de obra nueva.
El problema, además, se retroalimenta. Al subir los precios de la usada, más personas se plantean comprar obra nueva, pero la oferta de viviendas recién construidas lleva años siendo insuficiente. Los promotores no dan abasto, los permisos municipales tardan y los costes de construcción siguen altos.
Los jóvenes, los grandes damnificados
El aumento del 12,9% no es solo un número. Detrás hay familias que renuncian a la compra, parejas jóvenes que siguen viviendo con sus padres y trabajadores con nóminas medias que no pueden permitirse ni una hipoteca al límite de sus ingresos. La dificultad de acceso golpea con especial crudeza a los menores de 35 años y a los hogares con menos recursos, que ven cómo el sueño de la casa propia se convierte en una quimera.
Mientras tanto, el mercado sigue su curso. Los propietarios saben que tienen un activo que no deja de revalorizarse. Los inquilinos, por su parte, sufren también las consecuencias: cuando el precio de compra sube, el alquiler no tarda en seguirle el ritmo.
¿Qué esperar del resto del año?
Los analistas coinciden en que 2026 será otro año récord en precios. La falta de oferta no se resuelve en meses, y la demanda, aunque enfriada por la subida de tipos y la inflación, sigue siendo superior al número de casas disponibles. Mientras no se construyan más viviendas o no cambien las políticas de suelo, los precios seguirán subiendo.
El dato de este lunes confirma que España lleva once años sin ver una bajada trimestral del precio de la vivienda. La racha, salvo cataclismo económico, no parece que vaya a romperse en los próximos meses.





