La tensión en el litoral andaluz ha sumado un nuevo y grave episodio esta pasada noche. Una patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) fue embestida por una narcolancha durante una persecución en aguas alejadas de la costa de Almería. A pesar de la violencia del impacto, fuentes de la Agencia Tributaria han confirmado que ningún funcionario ha resultado herido en el incidente.
La persecución se inició tras detectar una embarcación sospechosa que, según las primeras investigaciones, iba cargada con numerosas petacas de combustible. Este tipo de lanchas suelen actuar como «nodrizas«, suministrando gasolina a otras embarcaciones de alta velocidad dedicadas al tráfico de hachís para que puedan permanecer más tiempo en el mar evitando volver a puerto.
Este ataque se produce en un contexto de máxima alerta para las fuerzas de seguridad que operan en el sur de España. La agresividad de las mafias del narcotráfico, que no dudan en utilizar sus potentes embarcaciones como armas contra las patrulleras del Estado, sigue siendo el principal foco de preocupación para los sindicatos y asociaciones policiales, que reclaman de forma insistente más medios y protección para los agentes.



