Estados Unidos ha incrementado de forma significativa su presencia militar en Oriente Medio, con el desplazamiento del portaaviones nuclear USS Gerald R. Ford hacia las costas de Israel, informan diversos medios internacionales. Este movimiento forma parte de un despliegue estratégico en la región en respuesta a las crecientes tensiones con Irán y las preocupaciones por posibles operaciones militares dirigidas al territorio iraní en el corto plazo.
El portaaviones más grande de la Armada de EE. UU. partió recientemente de la isla griega de Creta tras completar una escala logística y se dirige hacia la zona de Haifa, al norte de Israel, donde su presencia se suma a la fuerza naval estadounidense ya desplegada en el mar Mediterráneo oriental.
La mayor acumulación militar estadounidense en décadas
La llegada del USS Gerald R. Ford se produce en el contexto de un incremento sin precedentes de fuerzas de EE. UU. en Oriente Medio, con apoyo aéreo y naval adicional. En las últimas semanas, Washington ha enviado decenas de cazas avanzados, así como aviones cisterna y otras unidades de apoyo logístico a bases en Israel, reforzando su capacidad de respuesta ante cualquier eventualidad en el conflicto regional.
Este despliegue también coincide con conversaciones diplomáticas tensas entre EE. UU. e Irán sobre el programa nuclear de Teherán, que no han logrado avances contundentes hasta el momento.
Evacuación de personal diplomático por riesgos de seguridad
En paralelo a este movimiento militar, el Departamento de Estado de EE. UU. autorizó este viernes la salida del personal no esencial de su embajada en Israel y de sus familiares ante los riesgos de seguridad derivados de la situación en la región. La medida, que no es obligatoria pero sí recomendada, busca proteger a los empleados estadounidenses mientras continúan las tensiones con Irán y el despliegue de fuerzas aliado en el área.
Las autoridades estadounidenses han señalado que la evacuación preventiva responde a estimaciones internas sobre el riesgo de escalada, aunque no han confirmado una acción militar inminente.
Contexto regional y proyección
El refuerzo naval incluye no solo al USS Gerald R. Ford, sino también a grupos de combate acompañantes, y se enmarca en la mayor acumulación de poder militar estadounidense en la región desde al menos la invasión de Irak en 2003. Analistas internacionales interpretan este movimiento como una señal de disuasión frente a Irán y un respaldo a su principal aliado en la zona, Israel.
Si bien el gobierno estadounidense mantiene la puerta abierta a soluciones diplomáticas, el despliegue de fuerzas altamente estratégicas en el Mediterráneo oriental indica un incremento en la postura defensiva y la preparación ante múltiples escenarios posibles.





