Una de las uniones más inesperadas del año ha cobrado fuerza tras revelarse detalles de un encuentro privado entre la empresaria estadounidense Kim Kardashian y el siete veces campeón de Fórmula 1, Lewis Hamilton. La pareja fue vista compartiendo un exclusivo fin de semana en Estelle Manor, un lujoso hotel de campo y club privado en los Cotswolds, Inglaterra, conocido por ser el refugio predilecto de la élite internacional.
Según fuentes cercanas, Kardashian voló desde Los Ángeles en su jet privado para reunirse con el piloto de Ferrari. Durante su estancia, ambos disfrutaron de cenas en salones privados, sesiones de spa y caminatas por los extensos jardines del complejo, siempre bajo un estricto protocolo de seguridad que incluyó hasta tres guardaespaldas custodiando su suite. A pesar de los esfuerzos por mantener un perfil bajo —con Hamilton usando capuchas para pasar desapercibido en el gimnasio—, la presencia de dos de las figuras más mediáticas del planeta no pasó inadvertida para los presentes.
Este encuentro se produce en un momento clave para ambos pues Hamilton se prepara para el inicio de la temporada 2026 de F1 con Ferrari, mientras que Kardashian continúa expandiendo su imperio empresarial tras un periodo de soltería. Aunque se conocen desde 2014, esta es la primera vez que se les vincula de manera tan íntima, marcando lo que la prensa europea ya califica como el «romance del año«.



