En una operación de alta complejidad llevada a cabo en un cementerio del norte de la Franja de Gaza, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) recuperaron el cuerpo de Ran Gvili, el último rehén israelí que permanecía en el enclave palestino tras los ataques del 7 de octubre. Gvili, un oficial de policía de 24 años, ha sido despedido con honores militares por sus compañeros de armas, quienes lo califican como el «héroe» y «Protector del Kibutz Alumim».
El 7 de octubre, Gvili fue abatido mientras defendía valientemente a los habitantes de su comunidad durante la infiltración armada de Hamás. Su sacrificio permitió salvar numerosas vidas antes de que su cuerpo fuera trasladado a Gaza. Con su regreso, Israel marca un hito histórico: por primera vez desde 2014, no queda ningún rehén israelí dentro de la Franja.
Este acontecimiento no solo cierra una herida profunda para la nación, sino que tiene implicaciones diplomáticas inmediatas. La recuperación del cuerpo de Gvili allana el camino para la implementación de la segunda fase de la tregua propuesta por Estados Unidos hace dos semanas. El retorno del último cautivo simboliza el fin de un capítulo doloroso y el inicio de una etapa de desafíos monumentales para la región, que incluyen la reconstrucción del enclave y el proceso de desarme.
El cuerpo de Ran Gvili ha recibido los máximos honores en una ceremonia que resalta su legado de servicio y valentía extrema frente al terrorismo.




