La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha activado una alerta sanitaria debido al potencial de propagación del virus Nipah, un patógeno zoonótico capaz de transmitirse de animales a personas y, en determinados escenarios, entre seres humanos.
El cuadro clínico de esta enfermedad es complejo y variado. Según los informes técnicos, los afectados pueden presentar desde síntomas leves hasta complicaciones de extrema gravedad, que incluyen afecciones respiratorias agudas y alteraciones del sistema nervioso. Las autoridades sanitarias advierten que la tasa de mortalidad del virus puede ser elevada, dependiendo de las características de cada brote.
En la actualidad, no existe un tratamiento específico ni una vacuna aprobada para combatir el virus Nipah. Por este motivo, la comunidad científica internacional ha intensificado las investigaciones para desarrollar medidas de control efectivas y fármacos que permitan frenar su expansión. Por el momento, la prevención y el control de los focos de infección siguen siendo las únicas herramientas disponibles para evitar una crisis sanitaria mayor.





