El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha comparecido de urgencia en rueda de prensa para ofrecer los primeros detalles técnicos sobre la colisión ferroviaria en Adamuz. Durante su intervención, el ministro ha subrayado la perplejidad de los técnicos ante las circunstancias del siniestro, calificándolo como «tremendamente extraño».
Según los datos aportados por el Ministerio, el accidente se produjo en un tramo de vía completamente recto, lo que reduce drásticamente las probabilidades de errores relacionados con el trazado. Además, Puente ha destacado dos factores clave que añaden complejidad a la investigación:
- Estado de la infraestructura: Las obras de renovación del tramo donde ocurrió la tragedia finalizaron el pasado mes de mayo, por lo que la vía se encontraba en condiciones óptimas.
- Antigüedad del material móvil: El convoy afectado era «prácticamente nuevo», con una vida operativa que no superaba los cuatro años.
A pesar de las insistentes preguntas de los periodistas sobre posibles fallos en el sistema de señalización o errores humanos, el titular de Transportes ha sido tajante: «En este momento no podemos especular». El ministro ha insistido en que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ya trabaja sobre el terreno para analizar las cajas negras y las comunicaciones entre los trenes y el puesto de mando.
El Gobierno ha reiterado que el objetivo prioritario, además de la atención a las víctimas, es determinar con exactitud técnica qué pudo fallar para que dos trenes de última generación colisionaran en un tramo que, a priori, cumplía con todos los estándares de seguridad.




