La icónica Fuente de Cibeles, uno de los símbolos más representativos de Madrid, afrontará entre junio y octubre de 2026 la restauración más completa de su historia reciente. El proyecto incluye limpieza exhaustiva, reparación estructural y tratamiento de materiales con técnicas especializadas para devolver su brillo original tras décadas de exposición al paso del tiempo, la contaminación y las inclemencias climáticas.
La intervención, presupuestada en alrededor de 400.000 euros, será posible gracias a una colaboración público‑privada con la participación mayoritaria de la firma cosmética L’Oréal, que aportará aproximadamente 370.000 euros para los trabajos de conservación. El Ayuntamiento ha señalado que los trabajos comenzarán tras la visita del Papa León XIV, garantizando que no generen afecciones al tráfico en la zona central de la ciudad.
Los técnicos municipales han previsto una limpieza profunda que elimine la suciedad acumulada durante décadas. Se aplicarán métodos que van desde el soplado suave para retirar polvo y partículas superficiales hasta técnicas láser en las zonas más delicadas, siempre con el objetivo de preservar la piedra y los elementos metálicos originales sin dañarlos. Además, se aplicarán tratamientos biocidas para eliminar microorganismos y se consolidarán las piezas afectadas por corrosión o desgaste.
El proyecto también contempla unificación de color y aspecto general del monumento para que su imagen sea homogénea con las restauraciones previas, la más reciente de hace diez años. Durante este proceso, la Fuente de Cibeles —que desde finales del siglo XVIII ha sido referencia cultural, punto de encuentro ciudadano y parte esencial del paisaje urbano madrileño— reforzará su presencia como ícono del patrimonio artístico de la capital.
Se espera que, una vez finalizados los trabajos en otoño de 2026, la fuente recupere totalmente su esplendor histórico y continúe siendo uno de los elementos más visitados y fotografiados por locales y turistas.




