El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha anunciado este jueves la reapertura inmediata de la Embajada de España en Teherán. La decisión, que incluye el regreso del embajador Antonio Sánchez-Benedito a la capital iraní, busca consolidar la presencia diplomática española en un momento crítico para la estabilidad de Oriente Próximo.
La medida se produce apenas 24 horas después de que se pactara una tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, mediada por Pakistán. El Gobierno de España considera que esta «nueva situación» ofrece una ventana de oportunidad que debe ser aprovechada para transformar el cese de hostilidades en un proceso de paz duradero. Albares subrayó que España apoyará activamente las negociaciones que tendrán lugar este fin de semana en Islamabad, ofreciendo su colaboración a los mediadores internacionales.
Desde el Congreso de los Diputados, el ministro defendió la reapertura como una “apuesta decidida por la paz”, respondiendo así a las críticas de Israel, que ha calificado el movimiento de inoportuno. La legación española había sido evacuada el pasado 7 de marzo por motivos de seguridad ante el recrudecimiento de los ataques. Ahora, con el regreso del personal diplomático, España busca asegurar que el diálogo incluya también la desescalada en el Líbano y la seguridad en el Estrecho de Ormuz.



