El mercado laboral español ha vuelto a demostrar una solidez histórica al cierre del ejercicio 2025. Según los datos oficiales registrados el pasado año, España logró generar medio millón de nuevos puestos de trabajo, encadenando así su cuarto año consecutivo con un crecimiento de la ocupación superior a los 500.000 afiliados.
Este hito refuerza la tendencia expansiva iniciada tras la pandemia y sitúa los niveles de afiliación a la Seguridad Social en cotas récord. El dinamismo del sector servicios, el empuje de la economía digital y la estabilización de los contratos tras las últimas reformas laborales han sido los motores principales de este avance sostenido.
Por cuarto año consecutivo, la economía española logra absorber la oferta de mano de obra y reducir la temporalidad, consolidando un modelo que, a pesar de las incertidumbres macroeconómicas globales, sigue creando empleo de manera robusta. Los datos indican que este crecimiento no es solo cuantitativo, sino que refleja una mayor resiliencia en sectores estratégicos de alto valor añadido.
Con estos resultados, España se posiciona como uno de los principales motores de creación de empleo en la Unión Europea, manteniendo una inercia positiva que los analistas esperan que se prolongue durante el primer semestre de 2026.



