La causa judicial contra el exdirigente de Sumar, Íñigo Errejón, ha dado un giro inesperado este viernes. La segunda mujer que formalizó una denuncia contra él por un presunto delito de violación ha optado por no ratificar su testimonio ante el magistrado Adolfo Carretero, titular del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid.
La denunciante, cuya identidad se mantiene bajo anonimato, había relatado inicialmente un episodio de violencia sexual que presuntamente tuvo lugar en el año 2021. Sin embargo, al ser citada judicialmente para confirmar sus acusaciones —un paso procesal imprescindible para que la investigación siga su curso—, la mujer comunicó su decisión de no ratificar la denuncia, lo que implica que el tribunal no podrá actuar de oficio sobre ese hecho concreto.
Esta decisión llega en un momento crítico para el proceso. La jueza buscaba consolidar los testimonios tras la reapertura de la causa que quedó suspendida temporalmente por la baja médica de la abogada de la primera denunciante, la actriz Elisa Mouliaá. Aunque esta retirada debilita una de las líneas de acusación, el proceso global no se cierra, ya que todavía quedan pendientes otras diligencias y la ratificación de los hechos denunciados por Mouliaá.
Desde que estalló el escándalo en octubre de 2024, que provocó la dimisión inmediata de Errejón de todos sus cargos políticos, el caso ha estado marcado por la atención mediática y el debate sobre el consentimiento. La defensa del exdiputado ha mantenido hasta ahora una estrategia de silencio, esperando a que las denuncias sigan el cauce procesal. Los expertos legales señalan que, sin la ratificación de las víctimas, es extremadamente complejo sostener una imputación por delitos de índole sexual.




