Un impresionante bloque de nieve desprendido de las laderas del Mont Blanc ha generado escenas de pánico en la estación de esquí de Courmayeur, en el Valle de Aosta. Una enorme nube blanca avanzó a gran velocidad hasta alcanzar la concurrida pista azul Zerotta, engullendo por completo a esquiadores y las estructuras de los telesillas en cuestión de segundos.
Las imágenes captadas en el lugar muestran a los deportistas completamente inmóviles, esperando el impacto de la nube mientras el rugido de la montaña dominaba el entorno. El paisaje desapareció bajo una densa capa de nieve en suspensión, creando una situación de visibilidad nula y peligro extremo para quienes se encontraban en la zona.
Riesgo extremo en los Alpes Este incidente ocurre en un contexto de alta peligrosidad en los Alpes del Valle de Aosta. Las autoridades mantienen el nivel de riesgo de avalanchas en 4 sobre 5 tras las intensas nevadas registradas en los últimos días. Además del suceso en Courmayeur, se han reportado otros desprendimientos significativos en zonas cercanas como Cogne y Gressoney.
Afortunadamente, y a pesar de la espectacularidad de las imágenes, el fenómeno consistió principalmente en la nube de nieve pulverizada (aerosol) provocada por el bloque principal, lo que evitó una tragedia mayor en la pista Zerotta. El suceso sirve como un recordatorio brutal de la volatilidad de la montaña y la importancia de respetar los niveles de alerta meteorológica.



