El sur de Italia se enfrenta a una de las situaciones climáticas más extremas de los últimos años tras el paso del ciclón Harry. El Departamento de Protección Civil ha decidido extender la alerta roja para este miércoles en las regiones de Calabria, Sicilia y Cerdeña, ante la persistencia de condiciones meteorológicas severas que ya han forzado la evacuación de cientos de familias.
Desde el pasado domingo, el ciclón ha generado vientos huracanados con ráfagas que superan los 120 km/h y una marejada ciclónica sin precedentes, con olas que han alcanzado los 8 metros de altura en las zonas costeras. Las imágenes captadas por testigos muestran la violencia del mar golpeando infraestructuras y zonas urbanas, lo que ha llevado a las autoridades a extremar las medidas de precaución.
Además del fuerte oleaje, las intensas tormentas eléctricas están dificultando las labores de los servicios de emergencia. «La prioridad absoluta es la seguridad de los ciudadanos», han señalado fuentes oficiales, confirmando que las evacuaciones preventivas continuarán en las zonas con mayor riesgo de inundación o deslizamientos de tierra. Se recomienda a la población evitar desplazamientos innecesarios y permanecer alejados de la costa y cauces de ríos.



