Las autoridades sanitarias españolas han activado un protocolo de emergencia tras confirmarse la hospitalización de cinco bebés en diferentes puntos del país. Los lactantes presentan cuadros clínicos derivados del consumo de leche infantil contaminada con una toxina bacteriana, según han informado fuentes hospitalarias y del Ministerio de Sanidad.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) ha iniciado una investigación exhaustiva para localizar el origen de la contaminación. Según los primeros informes, los afectados presentan síntomas graves de intoxicación, lo que ha obligado a su ingreso hospitalario inmediato para recibir tratamiento especializado. Como medida preventiva, se ha ordenado la retirada inmediata de varios lotes sospechosos de las estanterías de farmacias y supermercados, instando a las familias a comprobar el etiquetado de sus productos.
El Ministerio de Sanidad ha hecho un llamamiento a la calma, asegurando que se están tomando todas las medidas necesarias para contener el brote y evitar nuevos casos. Se espera que en las próximas horas se publique un listado detallado con las marcas y números de lote afectados para que los consumidores puedan identificarlos con precisión. Las autoridades recomiendan que, ante cualquier síntoma de malestar, vómitos o fiebre en lactantes, se acuda de inmediato a los servicios de urgencias pediátricas.




