Las aguas de la localidad de El Rosario ofrecen estos días un fenómeno natural poco habitual en Canarias, en el que el plancton emite destellos de luz azulada al recibir un estímulo. El espectáculo, que ha sorprendido a vecinos y visitantes, ha llenado las redes sociales de imágenes espectaculares.
La costa de Radazul, en el municipio tinerfeño de El Rosario, se ha convertido estos días en el escenario de uno de los fenómenos naturales más espectaculares que pueden contemplarse en el mar. La bioluminiscencia marina está tiñendo de azul las aguas de la localidad, ofreciendo un espectáculo visual que ha sorprendido a vecinos y visitantes y que ha llenado las redes sociales de imágenes impactantes.
El fenómeno, conocido popularmente como «mar luminoso», se produce cuando determinados organismos vivos —principalmente plancton, como el dinoflagelado Noctiluca scintillans — emiten luz al recibir un estímulo mecánico, como el movimiento de las olas, el paso de una embarcación o, incluso, el roce de un bañista. El resultado es un resplandor azulado que ilumina la superficie del agua y que convierte el litoral en un espectáculo visual único.
¿Por qué se produce?
La bioluminiscencia es un proceso químico en el que la luciferina, una proteína presente en estos organismos, reacciona con el oxígeno y produce luz. Este mecanismo cumple varias funciones: en algunos casos sirve como defensa ante los depredadores, en otros como señal de alarma o como método de comunicación. En el caso del plancton, el destello de luz actúa como una respuesta de sobresalto que ahuyenta a los posibles atacantes.
Aunque la bioluminiscencia es un fenómeno relativamente frecuente en algunas zonas del mundo —como las costas de Puerto Rico, Australia o California —, en Canarias no es habitual verla con tanta intensidad. La concentración de Noctiluca scintillans en la costa de Radazul ha sido especialmente alta en los últimos días, lo que ha propiciado que el fenómeno sea visible a simple vista.
Un espectáculo para los sentidos
Las imágenes difundidas por los vecinos muestran el agua iluminada con un tono azul eléctrico, especialmente visible en las zonas donde rompen las olas o donde alguien se sumerge o lanza una piedra al mar. El espectáculo ha atraído a numerosos curiosos, que se han acercado a la costa para fotografiar y grabar el fenómeno. Muchos han compartido sus imágenes en redes sociales, donde se han viralizado en cuestión de horas.
Los expertos recomiendan no bañarse en las aguas durante el fenómeno, no porque la bioluminiscencia sea peligrosa, sino porque la presencia masiva de plancton puede indicar un aumento de nutrientes en el agua que, en algunos casos, puede estar asociado a vertidos o a cambios en las condiciones del ecosistema. En cualquier caso, el fenómeno no supone un riesgo para la salud, aunque los científicos piden prudencia y respeto por el medio marino.
Un fenómeno vinculado al cambio climático
Aunque la bioluminiscencia es un proceso natural, los expertos señalan que el aumento de la temperatura del mar y los cambios en las corrientes pueden estar favoreciendo la proliferación de estos organismos en zonas donde antes no eran tan frecuentes. El calentamiento del Mediterráneo y del Atlántico está alterando los ciclos biológicos de muchas especies, y fenómenos como este podrían ser cada vez más habituales en el futuro.
El espectáculo de Radazul es, en este sentido, una oportunidad única para contemplar la belleza de la naturaleza, pero también un recordatorio de la fragilidad de los ecosistemas marinos y de la importancia de protegerlos. Mientras el mar siga iluminándose, los vecinos de El Rosario seguirán disfrutando de un fenómeno que, por unos días, ha convertido su costa en un lugar mágico.




