Don Felipe y Doña Letizia viajarán a los dos enclaves norteafricanos el día después de la Fiesta Nacional, en una visita «consensuada» entre la Casa Real y el Gobierno de Pedro Sánchez, que no acompañará a los monarcas. Se trata del primer desplazamiento oficial de un jefe del Estado a Ceuta y Melilla desde 2007, cuando Juan Carlos I protagonizó una crisis diplomática con Marruecos.
La Casa Real y el Gobierno han confirmado este jueves la fecha más esperada de los últimos meses: los reyes Felipe VI y Letizia visitarán Ceuta y Melilla los días 13 y 14 de octubre, en la que será la primera visita oficial de Felipe VI a las dos ciudades autónomas desde que ascendió al trono en junio de 2014. El anuncio, realizado de forma simultánea por Zarzuela y Moncloa, pone fin a semanas de especulaciones sobre un viaje que se ha convertido en un hito institucional de enorme relevancia.
La visita, que ha sido «consensuada» entre la Casa del Rey y el Ejecutivo de Pedro Sánchez, se producirá el día después de la Fiesta Nacional del 12 de octubre. Según fuentes gubernamentales, el presidente del Gobierno no acompañará a los monarcas durante su estancia en las ciudades autónomas, una decisión que fuentes del Ejecutivo justifican señalando que «no es habitual» que el jefe del Ejecutivo se desplace con los Reyes en visitas dentro de España. En su lugar, será un «ministro de jornada» —previsiblemente Ángel Víctor Torres, titular de Política Territorial y responsable del mando único para la crisis de Ceuta— quien acompañe a Don Felipe y Doña Letizia.
Una visita pendiente desde hace una década
El viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla era una asignatura pendiente de la Corona desde hace años. Felipe VI había manifestado en repetidas ocasiones su deseo de visitar las dos ciudades autónomas, pero los sucesivos gobiernos de la nación denegaron el permiso en varias ocasiones, alegando que «no era el momento oportuno». La última visita oficial de un jefe del Estado español a los dos enclaves norteafricanos fue la de Juan Carlos I y Sofía en noviembre de 2007, un desplazamiento que provocó una profunda crisis diplomática con Marruecos.
La crisis migratoria de Ceuta , que estalló a finales de julio con la entrada masiva de 80.000 personas desde Marruecos, ha sido el detonante definitivo que ha desbloqueado la visita. El propio Rey calificó la situación de «inaceptable» durante la cena de gala ofrecida al presidente francés, Emmanuel Macron, y advirtió de que lo ocurrido suponía «un desafío de seguridad y de orden público». El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, reveló en agosto que el monarca le había prometido personalmente que viajaría a la ciudad «cuando sea oportuno».
El simbolismo de la fecha
La elección de la fecha no es casual. Los Reyes llegarán a Ceuta y Melilla inmediatamente después del Día de la Hispanidad, una jornada «especialmente cargada de simbología territorial y militar». Expertos en política internacional interpretan el viaje como un mensaje «deliberado» de política exterior: «De control y participación en las cuestiones del Estrecho». Para el catedrático Juan Luis Manfredi, la visita debería interpretarse como una «normalización» de la agenda del monarca y plantea si Felipe VI «no tendría que acudir más a menudo a estas ciudades para hacer más natural aquello que es propio del territorio español».
Sin embargo, los analistas advierten de que la visita «tensionará» las relaciones con Rabat, ya que en Marruecos «hay unanimidad prácticamente total en la reivindicación sobre Ceuta y Melilla». El profesor Pablo Sapag señala que la presencia de los Reyes en las dos ciudades autónomas «no se va a entender en clave interna española», sino como «una reivindicación de la españolidad» de ambos territorios.
El respaldo de la Iglesia
La Conferencia Episcopal Española ha respaldado públicamente la visita de los Reyes. Su portavoz, Francisco César García Magán, ha destacado que «la presencia institucional del Rey y de los Reyes allí es un momento de apoyo a los ciudadanos de Ceuta que no son españoles de segunda división ni de tercera, sino que son tan españoles como un ciudadano de Madrid, de Valencia o de Andalucía». La CEE también ha «compartido al cien por cien» las palabras del monarca sobre la crisis migratoria y ha reclamado a los políticos «diálogo y altura de miras» para alcanzar «acuerdos y soluciones nacionales».
Un viaje con la agenda por definir
La agenda oficial que desarrollarán los Reyes durante su estancia en Ceuta y Melilla se dará a conocer en los próximos días , según han confirmado fuentes de Zarzuela. Está previsto que Don Felipe y Doña Letizia mantengan encuentros con las principales autoridades de ambas ciudades autónomas, así como con representantes de la sociedad civil y de los colectivos que han trabajado en la gestión de la crisis migratoria. La visita se prolongará durante dos jornadas, con presencia de los monarcas en las dos ciudades.
El viaje supone, en palabras de los analistas, «un gesto institucional difícil de separar del debate sobre la integridad territorial de España». Doce años después de su proclamación, Felipe VI visitará por fin los dos enclaves que, durante más de una década, permanecieron fuera de la agenda oficial de la Corona.




