La ministra de Vivienda no supo precisar cómo había quedado finalmente la regulación del alquiler de habitaciones, uno de los puntos más polémicos del paquete aprobado por el Consejo de Ministros. El momento, captado por las cámaras, se ha viralizado en redes sociales y ha alimentado las críticas de la oposición a la gestión del Gobierno en materia de vivienda.
La rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de este martes ha dejado uno de los momentos más incómodos de la legislatura para el Ejecutivo. La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, se ha quedado en blanco cuando una periodista le ha preguntado por el contenido exacto de los dos reales decretos de vivienda que el Gobierno acababa de aprobar. En concreto, la pregunta se refería a cómo había quedado finalmente la regulación del alquiler de habitaciones, uno de los «puntos calientes» del paquete y una de las medidas más esperadas por el sector.
«Tengo que revisar la última versión porque ya tengo un cacao», ha admitido la ministra, visiblemente nerviosa, mientras rebuscaba entre sus papeles en busca de la información. El momento, captado por las cámaras de televisión, se ha viralizado en cuestión de minutos y se ha convertido en uno de los temas más comentados de la jornada.
El «cacao» de la ministra
La escena ha sido especialmente llamativa porque el Gobierno había convocado la rueda de prensa, precisamente, para presumir de la aprobación de los decretos de vivienda, una de sus grandes apuestas políticas para este otoño y una de las medidas más reclamadas por los socios de coalición y por los movimientos sociales. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, había reclamado en repetidas ocasiones que el decreto «estuviera a la altura de la emergencia habitacional», y la acampada de la Puerta del Sol llevaba tres noches esperando su aprobación.
La confusión de la ministra no ha ayudado a disipar las dudas sobre el contenido final del texto, que ha sido objeto de intensas negociaciones en las últimas semanas entre los distintos ministerios y los socios parlamentarios. La regulación del alquiler de habitaciones —una figura que afecta especialmente a los jóvenes y a los estudiantes— era uno de los puntos más delicados, y su redacción final no ha quedado clara ni siquiera para la propia ministra.
La reacción de la oposición
El momento ha sido aprovechado por la oposición para arremeter contra el Gobierno. Desde el PP , su portavoz en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha calificado la escena de «esperpento» y ha exigido la comparecencia de la ministra en la Cámara Baja para que «explique con claridad qué ha aprobado el Gobierno». Desde Vox, su líder, Santiago Abascal, ha señalado que «el Gobierno no sabe ni lo que aprueba. Así es imposible resolver el problema de la vivienda».
Desde el PSOE, fuentes del partido han quitado hierro al asunto y han señalado que se trató de un «momento de confusión» de la ministra, que «está trabajando intensamente» en un tema «extraordinariamente complejo». «Lo importante es que los decretos están aprobados y que supondrán una mejora real para millones de españoles», han señalado.
Un decreto con múltiples frentes
Los dos reales decretos aprobados por el Consejo de Ministros incluyen medidas como la limitación de los precios del alquiler en zonas tensionadas, la regulación de los pisos turísticos y ayudas directas a los inquilinos. También contemplan la regulación del alquiler de habitaciones, una figura que hasta ahora no estaba específicamente regulada y que afecta a miles de personas en España, especialmente a los más jóvenes.
El contenido final de los decretos será clave para determinar si el Gobierno logra calmar la marea social que se ha instalado en la Puerta del Sol y en otras ciudades de España. La acampada ha anunciado que continuará hasta que se apruebe un texto «a la altura de la emergencia habitacional», y los organizadores han advertido de que «no se conformarán con promesas». El «cacao» de la ministra, en este contexto, no ha ayudado a disipar las dudas.




