La vicepresidenta segunda ha vuelto a reivindicar la presión en la calle para lograr un decreto «ambicioso» en materia de vivienda, después de la polémica generada por sus declaraciones del domingo. Díaz ha pedido que las movilizaciones sean «pacíficas» y ha repasado las prioridades de Sumar: topar el precio del alquiler, prorrogar contratos, regular los pisos turísticos y «meter mano a los fondos de inversión».
Yolanda Díaz ha vuelto a poner el foco en la vivienda. La vicepresidenta segunda del Gobierno ha insistido este lunes en su llamamiento a la movilización ciudadana para exigir un real decreto «ambicioso» que aborde la crisis de la vivienda, después de la polémica generada por sus declaraciones del domingo, en las que ya había animado a los ciudadanos a salir a la calle contra el Ejecutivo.
«En este país los derechos no caen del aire«, ha señalado Díaz en declaraciones a los medios. «No hay nada que hayamos conseguido sin movilización, eso sí, que las movilizaciones sean pacíficas», ha reclamado la vicepresidenta, que ha querido marcar distancia con los incidentes violentos que se han producido en algunas protestas. Sus palabras llegan un día después de que la acampada de la Puerta del Sol viviera un episodio de alta tensión con la llegada del activista Bertrand Ndongo, que fue expulsado entre empujones y gritos.
«La calle ya ha hablado»
Díaz ha insistido en que el decreto de vivienda «tiene que salir» porque «la calle ya ha hablado». «Seguimos peleando para que el real decreto esté a la altura de las circunstancias», ha afirmado la vicepresidenta, que ha recordado que el salario mediano en España se sitúa en 1.700 euros, una cantidad «imposible» para acceder a una vivienda en la mayoría de las ciudades.
La líder de Sumar ha repasado las prioridades de su formación en materia de vivienda, que pasan por topar el precio del alquiler, la prórroga de los contratos, la regulación de los alquileres turísticos, «meter mano a los fondos de inversión» y «hacer algo con las viviendas vacías». «No podemos permitir que en España haya millones de viviendas vacías mientras la gente no puede pagar un alquiler. Es una cuestión de justicia social», ha señalado.
La polémica del domingo
Las declaraciones de Díaz se producen después de que el domingo, durante un acto de Sumar, la vicepresidenta ya animara a los ciudadanos a movilizarse para exigir al Gobierno un decreto de vivienda más ambicioso. Sus palabras generaron una inmediata polémica en el seno del Ejecutivo, con fuentes socialistas quejándose de que Díaz «señala a sus propios socios de coalición» y con el PP acusándola de «alentar la confrontación social».
Desde Sumar, sin embargo, han defendido que la vicepresidenta «solo ha dicho lo que piensa la mayoría de la sociedad» y han recordado que la vivienda es «el primer problema de los españoles», por delante del paro y de la sanidad, según todas las encuestas. El decreto de vivienda, que el Gobierno quiere aprobar en las próximas semanas, incluirá medidas como la limitación de los precios del alquiler en zonas tensionadas, la regulación de los pisos turísticos y ayudas directas a los inquilinos.
La acampada de la Puerta del Sol, telón de fondo
Las palabras de Díaz tienen como telón de fondo la acampada de la Puerta del Sol, que cumple ya varias semanas y que se ha convertido en el símbolo de la protesta por la vivienda en Madrid. Los manifestantes, organizados por el Sindicato de Inquilinas y otras plataformas vecinales, reclaman medidas urgentes ante la escalada de los precios del alquiler y exigen al Gobierno que actúe «de una vez por todas».
La vicepresidenta ha querido tender la mano a los concentrados y ha asegurado que «el Gobierno está con ellos». «Las movilizaciones pacíficas son legítimas y necesarias. Los derechos se conquistan en la calle y se defienden en las instituciones», ha concluido Díaz, que ha pedido a los manifestantes que «no se dejen provocar» por quienes buscan «desestabilizar el movimiento».




