La portera del Real Madrid detuvo dos penaltis en la tanda decisiva y elevó a España a la gloria en un duelo generacional contra el mismo rival que le arrebató el título sub-17 hace dos años. Las chicas de David Aznar, que dominaron el partido pero no lograron batir a la guardameta norcoreana en el tiempo reglamentario, se tomaron la revancha desde los once metros y cosieron la segunda estrella en la elástica de la sub-20.
España ya tiene su segunda estrella en la categoría sub-20. Y esta vez, la historia tuvo un final feliz. La selección dirigida por David Aznar se proclamó campeona del mundo tras derrotar a Corea del Norte en una tanda de penaltis que quedará grabada en la memoria de todos los aficionados. Laia López, portera del Real Madrid, se erigió en la gran heroína de la final al detener dos penas máximas y elevar a España a lo más alto del podio.
El partido, un duelo generacional contra el mismo rival que había privado a España del título sub-17 en 2024 —entonces también desde los once metros—, fue un ejercicio de resistencia y sufrimiento. Las españolas dominaron el juego, generaron ocasiones y tuvieron el balón, pero se toparon una y otra vez con la guardameta norcoreana, que firmó una actuación memorable y mantuvo a su equipo con vida hasta el final. El tiempo reglamentario y la prórroga no movieron el marcador, y todo quedó pendiente de la siempre traicionera lotería de los penaltis.
Laia López, la heroína inesperada
Y ahí apareció Laia López. La portera del Real Madrid, que ya había sido decisiva en las semifinales, volvió a vestirse de heroína. Con una parada a media altura en el primer lanzamiento y otra con el pie en el decisivo, la guardameta española desató la locura en la grada y en el banquillo. Sus compañeras corrieron a abrazarla, mientras el himno de España comenzaba a sonar en el estadio.
«Es un sueño hecho realidad. Llevamos dos años trabajando para esto. La espina de 2024 la teníamos clavada y hoy nos la hemos quitado», declaró Laia López tras el partido, visiblemente emocionada. «Este equipo se lo merece todo. Hemos sufrido, hemos trabajado y hoy hemos demostrado que somos las mejores del mundo».
La revancha de 2024
La final tenía un componente de revancha innegable. En 2024, España había caído ante Corea del Norte en la final del Mundial sub-17, también en la tanda de penaltis. Aquella derrota dejó una huella profunda en una generación de futbolistas que hoy se han tomado la revancha en la categoría sub-20. «Nos acordábamos de aquel día. Lo teníamos en la cabeza. Pero hoy hemos demostrado que somos más fuertes y que sabemos sobreponernos a la adversidad», señaló la capitana del equipo.
El seleccionador, David Aznar, quiso destacar el carácter de sus jugadoras: «Este grupo tiene algo especial. Nunca se rinde. Hemos sufrido, pero hemos sabido mantener la calma y hemos tenido la fortuna de contar con una portera excepcional. Este título es de todas ellas».
Una generación dorada
Con este título, España suma su segunda estrella en la categoría sub-20, después de la conquistada en 2022 en Costa Rica. Una generación dorada que sigue agrandando su leyenda y que confirma el dominio del fútbol femenino español en las categorías inferiores, con títulos mundiales y europeos en los últimos años. Las jugadoras de esta sub-20 son el futuro de la selección absoluta, y muchas de ellas ya han debutado con el equipo de Montse Tomé.
La celebración se prolongó durante horas en el vestuario, con cánticos, abrazos y lágrimas de felicidad. España vuelve a casa con la segunda estrella cosida en la elástica, y con la sensación de que esta generación está llamada a hacer cosas grandes. La espina de 2024 ya no duele.




