La unificación de las ventanas internacionales de septiembre y octubre ha creado un formato inédito en el fútbol. La selección española, vigente campeona del mundo, inicia este martes su concentración con cuatro exigentes compromisos de la Nations League: Wembley ante Inglaterra, Croacia en La Cartuja, República Checa en Oviedo y de nuevo Croacia en Split. Luis de la Fuente ha sido crítico: «A mí no me gusta, preferiría el formato anterior».
El fútbol vive esta semana algo que no había ocurrido nunca. La unificación de las ventanas internacionales de septiembre y octubre ha dado lugar a un parón de selecciones inédito, en el que algunos combinados, como España, jugarán hasta cuatro partidos en apenas dieciséis días. Nunca antes se habían agrupado ambas fechas en un único periodo, y el experimento ha generado opiniones encontradas entre seleccionadores, entrenadores y futbolistas.
La selección española, vigente campeona del mundo, inicia este martes su concentración con una sesión abierta al público antes de afrontar cuatro exigentes compromisos de la Nations League. El combinado de Luis de la Fuente, recién renovado hasta 2032, abrirá la ventana internacional en Wembley frente a Inglaterra, recibirá después a Croacia en La Cartuja y a República Checa en Oviedo, y cerrará su participación en Split ante los croatas. Todos esos partidos se podrán ver en directo en La 1 de TVE a las 20:45.
Un formato obligado por el calendario
La principal razón de este nuevo modelo es la falta de espacio en el calendario internacional. El fútbol lleva años acumulando competiciones: el Mundial se amplió a 48 selecciones, los torneos continentales de clubes cuentan con más partidos y los veranos están cada vez más ocupados por nuevas competiciones. La solución ha sido agrupar las ventanas de septiembre y octubre en una sola interrupción, de forma que las ligas domésticas solo se detienen una vez y pueden encadenar más jornadas consecutivas. Además, se reducen los desplazamientos de los internacionales, especialmente de aquellos que viajan entre continentes.
El Mundial de 2026 también ha contribuido a este reajuste. Las grandes ligas europeas retrasaron el inicio de la temporada para garantizar descanso a los futbolistas que participaron en el torneo, y ese desplazamiento ha terminado afectando a toda la planificación del curso.
Las críticas de De la Fuente: «Preferiría el formato anterior»
El nuevo modelo no convence a todos. El propio seleccionador español ha sido uno de los más críticos. «Sinceramente a mí no me gusta, preferiría el formato anterior. Va a haber cuatro partidos de una gran exigencia y en alguno de ellos solo dos días de descanso con desplazamiento, poca recuperación, etcétera. Hubiera preferido el formato anterior, donde hay un poco más de descanso y se cuida, en mi opinión, más la salud de los futbolistas, así que más claro el agua», ha asegurado el técnico riojano .
La preocupación de De la Fuente no es aislada. Los clubes también miran con recelo una ventana internacional más larga de lo habitual: perderán durante más de dos semanas a varios de sus futbolistas y los recuperarán con diferentes cargas de trabajo, desgaste acumulado y largos viajes a sus espaldas. El riesgo de lesión aumenta en un calendario en el que muchos internacionales encadenan competición doméstica, torneos europeos y compromisos con sus selecciones prácticamente sin descanso.
Más partidos, más oportunidades
Pero no todo son críticas. La nueva ventana internacional también modifica la forma de confeccionar las convocatorias. Con tantos partidos por disputar, los seleccionadores necesitan plantillas más amplias y aparecen oportunidades para futbolistas que quizá no habrían entrado en una lista habitual de dos encuentros. Un ejemplo lo protagoniza Jürgen Klopp: el técnico alemán se estrena al frente de la Mannschaft con una convocatoria de 44 jugadores para afrontar la Nations League. El propio seleccionador ha explicado que quiere ver al mayor número posible de futbolistas durante esta larga concentración.
Ocho grandes citas en RTVE
La programación arrancará el 24 de septiembre con un atractivo Países Bajos-Alemania que servirá para ver el debut de Xavi Hernández como seleccionador neerlandés y el estreno oficial de Jürgen Klopp al frente de Alemania. Dos días después llegará una de las grandes citas de la ventana con el Inglaterra-España de Wembley, antes de que la Roja reciba a Croacia en La Cartuja el 29 de septiembre y a República Checa el 3 de octubre en Oviedo. El recorrido de España concluirá el 6 de octubre en Split ante Croacia.
Entre medias, los espectadores también podrán disfrutar de la nueva etapa de Cristiano Ronaldo con Portugal en los duelos ante Noruega de los días 27 de septiembre y 4 de octubre, así como del Francia-Italia del 2 de octubre, un encuentro con un atractivo especial al tratarse del primer partido que la selección francesa disputará como local con Zinedine Zidane en el banquillo.
La ventana de noviembre recuperará el formato habitual de dos partidos, pero estas dos semanas servirán como primer gran examen para una fórmula que busca aliviar un calendario cada vez más saturado. Habrá que ver si el experimento funciona o si, como temen muchos, termina pasando factura a los futbolistas.



