La escudería austriaca adaptó su icónico RB8 —el monoplaza con el que Sebastian Vettel ganó su tercer mundial en 2012— para recorrer los raíles del suburbano madrileño durante el horario de cierre de la red. El expiloto Patrick Friesacher se puso al volante de la máquina de 750 CV en una acción que conecta el nuevo circuito MadRing con la llegada de miles de aficionados en Metro.
La imagen parece imposible, pero es real. Un Fórmula 1 ha circulado por primera vez en la historia sobre los raíles del Metro de Madrid. La escudería Red Bull ha convertido una de las principales ventajas del futuro circuito MadRing —su conexión directa con la red de transporte público— en el argumento de una activación de marca que ha dado la vuelta al mundo.
El vehículo elegido para esta hazaña fue el RB8, el monoplaza con el que Sebastian Vettel conquistó su tercer Campeonato Mundial consecutivo en 2012, equipado con un motor Renault RS27 V8 de 2,4 litros y cerca de 750 CV de potencia. Al volante, el expiloto de Fórmula 1 Patrick Friesacher, que describió la experiencia como «surrealista» y bromeó con poder añadir «conductor de Metro» a su currículum.
Un desafío de ingeniería a contrarreloj
El reto requirió una adaptación técnica específica. El monoplaza, diseñado para el asfalto, necesitaba circular sobre raíles. La solución llegó de la mano del estudio de ingeniería español Andtonic y los talleres de Canillejas de Metro de Madrid, donde se fabricaron en tiempo récord unas ruedas metálicas a medida de 29,8 kilogramos cada una, aproximadamente el doble del peso de una rueda convencional de F1.
«Cuando le dijimos a Metro de Madrid que queríamos meter un Fórmula 1 en sus vías se quedaron de piedra, pero en cuanto entendieron la idea se volcaron con nosotros», explica Álvaro Rey, CEO de Andtonic. «Hemos juntado una tecnología de doscientos años –la rueda de tren–, con la más avanzada del mundo –la de la Fórmula 1–. Y todo desde un taller de Madrid».
La operación, que duró seis meses de preparación , se llevó a cabo en horario de cierre del suburbano, cuando el tráfico habitual de pasajeros había finalizado. El RB8 recorrió diferentes tramos de la red, pasando por estaciones emblemáticas como la del Estadio Metropolitano y los depósitos de Sacedal y Chamartín.
La cuenta atrás para MadRing
La acción forma parte de la cuenta atrás para el estreno del MadRing, el nuevo circuito semipermanente de la capital que acogerá el Gran Premio de España de Fórmula 1 el próximo 13 de septiembre, 45 años después de la última carrera en Madrid (1981 en el Circuito del Jarama).
El trazado, diseñado por el Estudio Dromo, combina instalaciones permanentes con sectores que se incorporan a la vialidad pública en las zonas de IFEMA y Valdebebas. Contará con una longitud de 5,4 kilómetros, un ancho promedio de 14 metros y 22 curvas, entre las que destaca «La Monumental», un sector peraltado al 24% y con una longitud superior a los 500 metros. Se espera que los monoplazas superen los 340 km/h.
La nueva estación de Metro de MadRing, situada junto al acceso principal del circuito, permitirá a miles de aficionados llegar directamente en transporte público. Y Red Bull, como ha demostrado, ha llegado antes que ellos.




