El monumento, financiado por el multimillonario Roman Karkosik y su esposa Grażyna, se alza sobre Konotopie, cerca de Toruń. Supera en altura al Cristo Redentor de Río de Janeiro y al Cristo Rey de Świebodzin, y cuenta con un mirador en su interior. Cientos de personas, entre ellas el líder anticomunista Lech Wałęsa, asistieron a la consagración el pasado sábado 15 de agosto.
La pequeña localidad polaca de Konotopie, de apenas 150 habitantes, ha pasado a formar parte de la historia religiosa y monumental de Europa. Este sábado se inauguró la estatua de la Virgen María más grande del continente, una imponente figura de 55,6 metros que ya se ha convertido en un imán para peregrinos y turistas.
El monumento, concebido como un lugar de oración y reflexión, se alza en medio de los campos del centro de Polonia. Su altura total incluye los 40,6 metros de la figura de la Virgen y un pedestal de 15 metros con forma de corona, en cuyo interior se ha habilitado un mirador panorámico al que pueden acceder los visitantes.
Un donante y una historia de agradecimiento
La gigantesca obra ha sido financiada íntegramente por el magnate polaco Roman Karkosik y su esposa, Grażyna. El empresario, uno de los hombres más ricos de Polonia, amasó su fortuna en el sector de la automoción y a través de inversiones en la Bolsa de Varsovia.
Según el escultor de la obra, Adam Matejkowski, la construcción de la estatua fue un gesto de agradecimiento personal tras una grave enfermedad que sufrió el empresario. «Herr Karkosik se dirigió en oración a la Madre de Dios en una fase difícil de su vida. Como agradecimiento, decidió erigir esta estatua. Es un regalo para todos», explicó el artista. La propia Grażyna Karkosik declaró a Associated Press: «La estatua será para todo el mundo. Cada uno de nosotros, al venir a verla, reflexionará más profundamente sobre su propia vida, no solo sobre Dios».
Un hito monumental que supera a sus homólogos
Las dimensiones de la nueva estatua la colocan en el mapa de los grandes monumentos mundiales. Con sus 55,6 metros, supera en altura al famoso Cristo Redentor de Río de Janeiro, que mide 38 metros, y al Cristo Rey de Świebodzin, que con su pedestal alcanza los 52 metros . Sólo es superada a nivel mundial por la ‘Madre de Toda Asia-Torre de la Paz’ en Filipinas, que mide 98 metros.
Un hito que levanta pasiones y polémicas
La inauguración, que coincidió con la festividad de la Asunción de la Virgen, contó con la presencia de cientos de personas y del histórico líder anticomunista Lech Wałęsa, quien consideró el evento un símbolo de la Polonia postcomunista.
Sin embargo, la obra no está exenta de controversia. Algunos sectores de la Iglesia polaca han criticado el proyecto. El dominico Pawel Guzynski calificó la estatua de «pequeño monstruo» y la comparó con un «becerro de oro». Las críticas se han intensificado después de que el empresario anunciara recientemente despidos que afectarían a 200 empleados de su fábrica de metales, mientras invertía una fortuna en el monumento.
A pesar de las críticas, las autoridades locales y los vecinos de Konotopie confían en que el monumento se convierta en un importante destino turístico y de peregrinación, dinamizando la economía de la zona.




