
Giro dramático en la estabilidad de la legislatura. Junts per Catalunya ha registrado una enmienda a una moción del Partido Popular con el objetivo de que el Congreso de los Diputados inste formalmente a Pedro Sánchez a disolver las Cortes y convocar elecciones generales de forma anticipada.
La formación independentista liderada por Carles Puigdemont busca forzar una votación en el Pleno de esta semana aprovechando una iniciativa del PP que denuncia la «extrema debilidad» del Ejecutivo central. Aunque el resultado de la votación tendría un carácter estrictamente simbólico y no vinculante, supondría un durísimo golpe político para el palacio de la Moncloa si llega a aprobarse.
Bloqueo total: Puigdemont da por roto el bloque de la investidura
Los de Puigdemont llevan más de un mes y medio exigiendo el adelanto electoral, pero este movimiento en el Congreso oficializa la ruptura. En el texto de la enmienda, Junts justifica la necesidad de abrir las urnas debido a:
- La «extrema debilidad política y parlamentaria» del Gobierno de coalición del PSOE y Sumar.
- La incapacidad manifiesta del Ejecutivo para salir del bloqueo legislativo actual.
- Los continuos «incumplimientos» de los acuerdos pactados, lo que llevó a Junts a romper relaciones de forma definitiva con los socialistas.
El PP recoge el guante: «Si se aprueba, equivaldrá a una moción de confianza»
En las filas del Partido Popular han recibido el movimiento de Junts con optimismo, conscientes de que la geometría parlamentaria podría dejar en minoría a Pedro Sánchez en una votación clave.
La advertencia de Génova: Fuentes del PP aseguran a RTVE que la iniciativa es de «máxima importancia». Si la enmienda sale adelante con los votos de la derecha y los independentistas, la Cámara Baja le estaría diciendo formalmente a Sánchez que ya no cuenta con la confianza que lo invistió como presidente.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha ido un paso más allá en rueda de prensa al asegurar que si la moción se aprueba en estos términos —ya sea con el redactado original de los populares o con el añadido de Junts—, el resultado equivaldrá de facto a «una moción de confianza» contraria al criterio del presidente.
El debate de la moción arranca este martes en el Pleno, aunque la votación definitiva podría posponerse al miércoles o jueves, marcando los días más críticos de la relación entre el PSOE y sus antiguos socios catalanes.



