El acuerdo de gobierno entre el Partido Popular y Vox para desbloquear la investidura en Extremadura ha comenzado a materializar sus primeras medidas en el ámbito educativo. Una de las decisiones más polémicas ha sido la supresión del Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí (LCAM), que hasta ahora se impartía en centros públicos de la región.
La medida impacta directamente en localidades como Talayuela, donde más de 200 alumnos de primaria y secundaria participaban en estas clases. Cabe destacar que este programa nace de un convenio de cooperación cultural entre los gobiernos de España y Marruecos; se trata de una actividad voluntaria, no evaluable y desarrollada fuera del horario lectivo.
Aunque la iniciativa está coordinada por la Embajada de Marruecos y cuenta con profesorado funcionario del país vecino, su gestión técnica recae sobre las comunidades autónomas. Con esta supresión, Extremadura se desmarca de un proyecto que busca la integración y el conocimiento cultural, cumpliendo así con uno de los puntos programáticos exigidos por Vox para el apoyo a la gobernabilidad en la comunidad.





