El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha despejado cualquier duda sobre los límites del proceso de regularización de extranjeros recientemente aprobado en España. En una comparecencia oficial, el ministro ha subrayado que carecer de antecedentes penales es un requisito “imprescindible” e innegociable para acceder a la nueva normativa, asegurando que el proceso se regirá por criterios estrictos de seguridad jurídica.
Interior ya ha emitido una instrucción dirigida a todos los centros penitenciarios del país para informar a la población reclusa extranjera sobre estas condiciones. El objetivo es evitar falsas expectativas: ninguna persona que se encuentre actualmente cumpliendo una condena, ni aquellas que hayan salido de prisión pero mantengan antecedentes penales vigentes, podrá acogerse a la regularización.
Con esta medida, el Ejecutivo busca equilibrar la integración de las personas que residen y trabajan en el país con la protección de la convivencia ciudadana. Marlaska ha sido tajante al afirmar que el sistema garantiza que la regularización extraordinaria no amparará a perfiles con historial delictivo, manteniendo así la integridad del sistema de extranjería español.




