La Asamblea de Madrid ha sido escenario de un bronco debate parlamentario centrado en la regularización de inmigrantes, un tema que ha provocado un duro cruce de acusaciones entre los principales grupos políticos. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha intervenido con contundencia para fijar una posición de «tercera vía«, atacando simultáneamente las posturas de la izquierda y de Vox.
Durante su intervención, Ayuso ha acusado a la izquierda de «vivir de los pobres» y de utilizar la inmigración de manera partidista. Por otro lado, la presidenta regional ha afeado a Vox su discurso hacia el colectivo inmigrante, asegurando que su formación los trata como «escoria«. Ante el cruce de reproches, la jefa del Ejecutivo madrileño ha sentenciado que su posición se basa estrictamente en la defensa de «la ley y el orden«.
Este enfrentamiento dialéctico subraya la estrategia de Ayuso de desmarcarse de sus socios potenciales de derecha en temas sociales sensibles, a la vez que mantiene una confrontación directa con los partidos de la oposición. El debate se produce en un contexto de creciente presión política por las políticas de extranjería y la gestión de la convivencia en la región.




