Se acabó el alivio para los hogares endeudados. El euríbor a 12 años, el indicador más utilizado para calcular las hipotecas en España, ha cerrado el mes de marzo en el 2,565%, situándose por encima del nivel de hace un año (2,221%). Este giro supone que, por primera vez en 24 meses, las hipotecas variables que se revisen anualmente experimentarán una subida en su cuota.
El cambio de tendencia viene impulsado por la inestabilidad bélica en Oriente Próximo, concretamente tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán. Este conflicto ha reavivado el temor a una ola inflacionista debido al encarecimiento de los combustibles, lo que aleja la posibilidad de que el Banco Central Europeo (BCE) baje los tipos de interés a corto plazo.
Para una hipoteca media en España (unos 163.000 euros a 25 años), este repunte se traduce en un gasto extra de unos 30 euros al mes, o lo que es lo mismo, 360 euros más al año. El mes de marzo ha sido especialmente volátil, registrando el pasado día 24 el mayor incremento diario en los últimos 18 años.
Expertos del sector advierten que entramos en una fase de «mayor incertidumbre«. Además de afectar a quienes ya tienen una hipoteca, este escenario podría endurecer las condiciones de los nuevos préstamos fijados por la banca, dificultando el acceso a la vivienda en Madrid y el resto del país en un momento en que el mercado inmobiliario ya empezaba a dar muestras de fatiga.





