Inicio Política Malestar en la derecha madrileña por las palabras del Rey sobre los...

Malestar en la derecha madrileña por las palabras del Rey sobre los «abusos» en la Conquista

0
3

La política española vive una jornada de tensiones inéditas tras las declaraciones realizadas por el Rey Felipe VI el pasado lunes en el Museo Arqueológico Nacional. Al admitir que durante la Conquista de América hubo “mucho abuso” y situaciones que “no pueden hacernos sentir orgullosos”, el monarca ha provocado un terremoto en su base de apoyo tradicional, con el Partido Popular tomando una distancia cautelar y Vox situándose en una oposición frontal a la Corona.

Desde el Partido Popular, la postura ha pasado del respaldo incondicional a una tibieza que marca un hito en la relación de la formación con la Zarzuela. Fuentes del partido han insistido en la necesidad de «contextualizar» la historia, evitando sumarse al entusiasmo del Gobierno de Pedro Sánchez, que ha respaldado las palabras del Rey al 100%. Esta es la primera vez que el liderazgo popular evita cerrar filas de forma automática con el Jefe del Estado en un asunto de calado diplomático e histórico.

Por su parte, la reacción de Vox ha sido de ruptura total. La formación de Santiago Abascal se ha declarado «atónita» y «estupefacta«, reafirmando su defensa de la Conquista como «la mayor obra civilizadora de la historia«. El eurodiputado Hermann Tertsch y la portavoz Pepa Millán han liderado las críticas, acusando al monarca de ceder ante el relato de la izquierda y del gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum.

El malestar también es palpable entre los sectores monárquicos más conservadores de la capital, quienes consideran que este «gesto de acercamiento» —aunque considerado insuficiente por México— debilita la figura institucional del Rey frente a las exigencias históricas del populismo latinoamericano.

Mientras el Gobierno socialista celebra lo que considera un paso valiente para sanar relaciones diplomáticas, la derecha y la ultraderecha española dejan a Felipe VI en una posición de aislamiento político por su flanco derecho, un escenario desconocido hasta ahora en su reinado.